Este era el grito de guerra de mi hermano y mío cuando llegaba la hora de la merienda.
Era suficiente para hacerle entender a nuestra madre que queríamos un vaso de leche y un buen montón de galletas, apiladas una encima de otra. Con este arsenal, nos sentábamos delante de la tele a ver a nuestro personaje favorito de Bárrio Sésamo, de quien tomábamos prestada la mencionada expresión. Era una de las pocas cosas en que estábamos de acuerdo: el monstruo de las galletas era único, el mejor de todos los "teleñecos". Puede decirse que veíamos todo el programa sólo por los escasos minutos en que nuestro "héroe" aparecía, con su aspecto bobalicón, sus ojos que no miraban a ninguna parte, y pulverizando galletas, que supuestamente comía, porque con semejantes fauces era imposible tragar...Entonces, nos mirábamos y, a la vez, lo imitábamos, devorando una galleta a su estilo y gritando: "¡¡¡Galletaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!!!!"
Al parecer, escenas como esta ya no podrán repetirse....Y no lo digo por mi hermano y por mí, que lógicamente ya estamos creciditos, aunque todavía podemos hacer el ganso, sino por el pobre Monstruo de las Galletas, también conocido como Triki o Cookie Monster.
Supe, con tristeza y nostalgia, que al pobre Triki le han puesto a dieta. A él también le ha tocado.
Y es que, dentro de esa gran campaña contra la obesidad infantil que se lleva a cabo en EEUU, los responsables del programa han decidido que el monstruito azul se pase a las verduritas y la carne a la plancha. Ahora en lugar de enseñar las letras a los niños, les dará consejos sobre nutrición y alimentación sana.
De un plumazo se han cargado el grito que lo identifica...¿Y ahora, qué? Porque no me imagino al bueno del Monstruo de las Galletas gritando algo como: "¡¡Lechugaaaaaaa!!!"...Aparte de que no se me haría creible, ni creo que a los niños tampoco...No le imagino gritando eso y poniendo ojos de deleite, como con las galletas...
Creo que todo esto es pasarse...Intentar combatir la obesidad infantil robándole su identidad a personajes infantiles de ficción me parece excesivo, creo que se pueden utilizar otros medios sin necesidad de llegar a esto. Porque entonces, esto deja de ser una lucha contra la obesidad para convertirse en otra cosa. Triki es gordo y come galletas, ¿y que? También Supermán vuela y no por eso los niños se ponen una capa y se tiran por la ventana, o se despelotan en cabinas de teléfono...
Mi madre nos daba las galletas justas para que hicieramos el ganso al merendar y siempre nos hizo ver que lo de Triki no era verdad y que no es bueno abusar de estas golosinas, asi que nunca se nos ocurrió, por ver al teleñeco, atiborrarnos de más y más galletas sin control. Ahí es donde creo que debe estar la verdadera lucha contra la obesidad infantil: en casa, con los educadores.
De seguir así esta "caza de brujas" ya veo que a Pilón, el amigo de Popeye, comedor compulsivo de hamburguesas, se las cambiarán por las de tofu. Y el mismísimo Obélix...¿Se tendrá que pasar del jabalí al pollo de granja?
Al parecer, escenas como esta ya no podrán repetirse....Y no lo digo por mi hermano y por mí, que lógicamente ya estamos creciditos, aunque todavía podemos hacer el ganso, sino por el pobre Monstruo de las Galletas, también conocido como Triki o Cookie Monster.
Supe, con tristeza y nostalgia, que al pobre Triki le han puesto a dieta. A él también le ha tocado.
Y es que, dentro de esa gran campaña contra la obesidad infantil que se lleva a cabo en EEUU, los responsables del programa han decidido que el monstruito azul se pase a las verduritas y la carne a la plancha. Ahora en lugar de enseñar las letras a los niños, les dará consejos sobre nutrición y alimentación sana.
De un plumazo se han cargado el grito que lo identifica...¿Y ahora, qué? Porque no me imagino al bueno del Monstruo de las Galletas gritando algo como: "¡¡Lechugaaaaaaa!!!"...Aparte de que no se me haría creible, ni creo que a los niños tampoco...No le imagino gritando eso y poniendo ojos de deleite, como con las galletas...
Creo que todo esto es pasarse...Intentar combatir la obesidad infantil robándole su identidad a personajes infantiles de ficción me parece excesivo, creo que se pueden utilizar otros medios sin necesidad de llegar a esto. Porque entonces, esto deja de ser una lucha contra la obesidad para convertirse en otra cosa. Triki es gordo y come galletas, ¿y que? También Supermán vuela y no por eso los niños se ponen una capa y se tiran por la ventana, o se despelotan en cabinas de teléfono...
De seguir así esta "caza de brujas" ya veo que a Pilón, el amigo de Popeye, comedor compulsivo de hamburguesas, se las cambiarán por las de tofu. Y el mismísimo Obélix...¿Se tendrá que pasar del jabalí al pollo de granja?